CREDENCIAL

La Credencial del peregrino es uno de los distintivos más importantes del Camino de Santiago. Ningún caminante o ciclista debe empezar la Ruta sin ella, ya que es el documento que nos acredita como peregrinos. De carácter personal e intransferible, la Credencial nos da acceso a los albergues de Peregrinos del Camino y nos permite hacernos con la Compostela, convirtiéndose en la prueba irrefutable de nuestra peregrinación a Santiago.

El origen de la Credencial se remonta a la Edad Media, cuando a todo peregrino se le entregaba un salvoconducto que le permitía viajar libremente y sin riesgo a lo largo del Camino de Santiago. Este documento ha llegado hasta nuestros días reconvertido en una especie de guía en la que el peregrino va registrando  (sellando) su viaje. Los sellos podemos conseguirlos en  iglesias, albergues, monasterios, catedrales y todos los lugares relacionados con el Camino, también se puede sellar en otras instituciones: ayuntamientos.

Esta acreditación se facilita en nuestra Asociación.

COMPOSTELA

La Compostela es una acreditación oficial que expide el Cabildo de la Catedral a las personas que han realizado la peregrinación siempre y cuando cumplan con unos requisitos

¿Cómo se consigue la Compostela?

Para poder conseguir la Compostela, el peregrino tiene que cumplir con unos requisitos básicos:

1- Hacer el Camino con motivos religiosos o espirituales.

2- Es necesario demostrar que se han recorrido al menos 100 kilómetros a pie o caballo,  o 200 Km en bicicleta, salvo cuando se trata de personas con  discapacidad.

3-  Acreditar que hemos recorrido esa distancia.

Para poderlo acreditar, el peregrino debe aportar un documento que no debemos confundir con la Compostela, dicho documento es LA CREDENCIAL DE PEREGRINO que nos identifica como peregrinos, aquí debemos ir reuniendo los sellos de los lugares por los que iremos pasando con el objetivo de indicar que hemos realizado los km mínimos exigidos.

La Catedral de Santiago establece como mínimo el sellado de la Credencial dos veces por día en los últimos 100 kilómetros para los peregrinos a pie ó a caballo y en los últimos 200 kilómetros para los que realicen el Camino en bicicleta, es decir, tenemos que certificar el lugar de salida y el lugar de llegada.